No, la instalación no requiere obras.

En caso de existir falso techo, únicamente realizamos pequeñas aperturas para acceder a la estructura del techo, donde se anclan los raíles de forma segura. De este modo garantizamos una instalación sólida, estable y con la máxima seguridad, sin reformas complejas ni grandes intervenciones.

Si no hay falso techo, el proceso es todavía más sencillo, ya que el raíl se ancla directamente al techo estructural.

En todos los casos, nos adaptamos a cada espacio realizando un estudio previo para garantizar una instalación segura y totalmente personalizada.